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Samuel, Sons & Co.

Rentabilización inmediata de la máquina
de corte por chorro de agua Flow

OSamuel, Son & Co., Limited (en adelante, Samuel) es una renombrada compañía en su sector desde 1855. Fundada por los hermanos Mark y Lewis Samuel, esta compañía ha crecido dando servicio a toda variedad de mercados de metales y productos industriales. En los 158 años que van desde su creación, Samuel se ha convertido en la mayor empresa familiar de distribución y procesamiento de metales de Norteamérica, con sedes repartidas por todo el mundo.

El orgullo de Samuel es su capacidad para dar siempre un servicio al cliente de primer nivel; no podía ser de otro modo, son ya cinco generaciones dedicadas al negocio. Un equipo comprometido con la creación de valor para sus clientes, sin importar el tamaño, y de sectores tan diversos como fabricantes de automoción líderes o diseñadores de productos muy específicos, abarcando todo cuanto pueda imaginarse entre ambos.

Muchas de sus operaciones diarias consisten en servicios de procesamiento completo que, con frecuencia, requieren tolerancias muy estrictas fijadas por el cliente. Inicialmente, Samuel externalizaba la mayor parte de su trabajo pesado a talleres de corte cercanos.

En 2006, la planta de Samuel en Hayward, California, comenzó un estudio en busca de posibles mejoras para sus procesos. Los resultados fueron asombrosos: Samuel externalizaba casi 800 000 dólares al año en trabajos de corte por chorro de agua.

«Habíamos estado externalizando el corte con chorro de agua a nuestros colaboradores externos porque teníamos que cortar chapa de un grosor superior al que admitía nuestro plasma», afirma Brian McDougall, Jefe de equipo del Centro de chapa de la planta de Hayward.

Como resultado de su estudio, David Oliva, Director general, constató las ventajas de incorporar una solución a su planta para responder mejor a las necesidades de sus clientes. El importe destinado a la externalización a sus proveedores de procesamiento de chapa pesada cubriría de sobra el coste de reanudar este trabajo en su propia planta.

Cómo funcionan los chorros de agua

Los chorros de agua son máquinas herramienta increíblemente versátiles que eliminan material por erosión supersónica; se trata de un proceso de corte en frío que no genera ninguna zona afectada térmicamente. Dado que no hay esfuerzo mecánico ni se transmite calor al material cortado, el rectificado para llegar a la tolerancia a menudo no es necesario, siendo posible generar piezas acabadas en muchos casos. Los chorros de agua logran tolerancias estrictas y cortan prácticamente cualquier material sin cambios de herramienta. 

Comienza la búsqueda de la máquina idónea

Tras pedir recomendaciones, Oliva contactó con Flow. Necesitaban un sistema potente, capaz de manejar piezas de hasta 9 metros de longitud para sus clientes.

McDougall lo confirma: «Tenemos unas relaciones sólidas con nuestros colaboradores externos; todo nuestro trabajo de chorro de agua se hacía con sistemas de Flow».

Flow suministró un sistema con la mesa más grande y exacta del mercado, un requisito planteado por Samuel y que dejaba fuera a otros competidores.

Con el objetivo de contar con amplias capacidades de corte con chorro de agua, Samuel adquirió un Flow Mach 4c WMC y una bomba intensificadora HyperJet® de 94 000 psi con un tamaño de mesa de 3 por 8,5 metros, el mayor sistema de chorro de agua del norte de California.

Experimentaron una rápida rentabilización de su inversión; «el sistema rindió por encima de lo esperado», recuerda McDougall. Flow suministró una solución de sistema que permitió a Samuel recuperar el control de su producto y creó nuevas oportunidades para una clientela creciente.

Inicialmente, el grueso del trabajo con chorro de agua se centró en los clientes del sector de los semiconductores. Oliva vio rápidamente la oportunidad de cubrir también las necesidades de clientes de sectores como la medicina, la industria aeroespacial y la fabricación en general.

En 2012, Samuel necesitaba ampliar su capacidad.

«Era una cuestión de crecimiento», afirma Oliva. «Las horas de funcionamiento no eran suficientes para cubrir la demanda, de modo que decidimos adquirir un segundo sistema».

«Era lo más sensato para nuestro negocio», afirma Oliva. «Para nosotros, el servicio tiene un alto valor», agrega McDougall. La compañía consideró otros sistemas, «pero Flow cuenta con dos técnicos de servicios locales a nuestra disposición».

En diciembre de 2012, la planta de Hayward incorporó un Flow Mach 4 4020c con una bomba HyperJet y Dynamic Waterjet® XD, ampliando así sus capacidades en el corte por chorro de agua.

El sistema resulta ideal para series de producción largas y cortas, así como para las demás exigencias de los entornos de fabricación «just in time». El empleo de corte por chorro de agua de manera interna supuso varias ventajas para el negocio de Samuel. Una de las más significativas fue el recuperar el control total sobre los plazos de producción, adaptándose mejor por tanto a las necesidades de sus clientes.

Para Oliva, ser capaces de dar servicio sus clientes es imprescindible.

«La misión de Samuel es crear un valor excepcional para nuestros clientes»; la incorporación del chorro de agua a la planta de Hayward no solo amplió sus capacidades de procesamiento, «también nos devolvió el control sobre éste».

El chorro de agua tuvo un impacto positivo en la cuenta de resultados, tras recuperar la inversión en un corto espacio de tiempo. «La versatilidad de nuestro chorro de agua Flow ha hecho crecer nuestro negocio de chapa», afirma Oliva. «Ahora podemos ofrecer a nuestros clientes lo que desean y cuando lo desean».